La Iglesia vrs la homesexualidad.

Para la Arquidiócesis de Guadalajara, la homosexualidad, la llamada ideología de género y el feminismo son “aberraciones” que pueden destruir a la sociedad.

En la sección editorial de la edición 721 de El Semanario, publicación del arzobispado tapatío,

el sacerdote Antonio Gutiérrez Montaño, presidente del Consejo Editorial, escribió primero sobre la castidad, las relaciones sexuales y la homosexualidad.

Y en ese documento pidio castidad.

Para el presbítero hay dos tipos de homosexualidad, una que sí es curable: “Se hace una distinción, que no parece infundada, entre los homosexuales cuya tendencia, proviniendo de una educación falsa, de falta de normal evolución sexual, de hábito contraído, de malos ejemplos y de otras causas es transitoria o al menos no incurable, y aquellos otros homosexuales que son irremediablemente tales por una especie de instinto innato o de constitución patológica que se tiene por incurable”.

Lo único que no dejó claro en la publicación es de que lado estan los sacerdotes homosexuales; del lado donde es curable, o estan del lado donde ya no tienen remedio, como él mismo lo expresa.

Por otra parte, tampoco aclará si la exigencia de la castidad ya se aplicó primero entre los pederastas dentro de TODA la iglesia a nivel MUNDIAL.

Por que la sociedad tiene una solución para ellos, mejor que la castidad: castrarlos.